ESTRAGON: Let's go.
VLADIMIR: We can't.
ESTRAGON: Why not?
VLADIMIR: We're waiting for Godot.

Samuel Beckett
Waiting for Godot

domingo, 6 de abril de 2014

They make a noise like wings. Like leaves. Like sand. Like leaves.


"Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre"

Miguel Hernández


y por fin
tras la larga, agónica y exasperante espera
godot llamó dos veces -quizá tres- y entró por la puerta entreabierta
un paso que hace tiempo tapié con esmero y que, con los años,
fue perdiendo firmeza hasta permitir de nuevo el candor reconfortante de la luz

y es que quizá durante demasiado tiempo la haya tomado con mi calzado
cuando en realidad la culpa era del pie


domingo, 16 de marzo de 2014

puzzle


puedes pasarte años intentando que todas las piezas encajen
semanas buscando las esquinas y los bordes para esbozar algo con sentido que permita construir el resto del puzzle y, sin embargo, perder la esperanza y volver al punto de partida una y otra vez
a veces parece que avanzamos y el dibujo comienza a tomar forma, pero al final algo nos impide terminarlo y, vencidos, asumimos la derrota
volvemos a guardar las piezas en la caja hasta el próximo intento, lloramos, gritamos, nos lamentamos por nuestra torpeza mientras miramos con anhelo las piezas burlonas
y es entonces cuando, a pesar de las ganas irrefrenables de tirar la caja -y los intentos- a la basura, nos damos cuenta de algo simple, fundamental, básico
algo que siempre hemos tenido delante y no hemos sabido ver

y es que no se puede terminar un puzzle
al que le falta una de las piezas

jueves, 20 de febrero de 2014

godot

Desnuda está la tierra,
y el alma aúlla al horizonte pálido
como loba famélica. ¿Qué buscas,
  poeta, en el ocaso? 

             Antonio Machado 


te anduve buscando sin tener noción de tu existencia
te esperaba ya antes de saber que vendrías

domingo, 16 de febrero de 2014

cuerdas

"te has ido al otro lado de la cama y ya te echo de menos" 

instalación: mirella hänninen

y es que cómo duele tensar las cuerdas...
ojalá una goma elástica que se alargara sin pesar y volviera intacta a su pequeñez
ojalá un lazo firme que anudara nuestras caderas impidiendo que la goma se estirara
y alejara dos cuerpos creados para la unión

ojalá ni lazos ni cuerdas ni gomas ni adiós

ojalá tus brazos
y los míos

ojalá por fin los dos


viernes, 31 de enero de 2014

gran reserva


fue retirar el corcho que mantenía almacenados los tequieros desde hace tanto tiempo y brotar a borbotones sin control, sin miedo, cual manguera abierta en su zarandeo reptiliano
como el vino que duerme entre madera y sale de su letargo fortalecido y delicioso, los tequieros aumentan de valor con los años de silencio
y estos, que hoy manan sin temor inundándolo todo a su paso, eran más que añejos


domingo, 19 de enero de 2014

incendios


Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía.
                                             vicente huidobro     
                                      altazor     


hoy he dormido mirando hacia tu lado de la cama
en el que no estás tú, sino tu recuerdo reciente
ya nada queda de tu olor
pero tu respiración sirve de viento para las velas de mi sueño extraviado, perdido
a la deriva entre mundos incompatibles

no he hallado estabilidad en mi caos
pero tú me has enseñado a compensar el balanceo

miércoles, 8 de enero de 2014

exilio


si me quieres escribir ya sabes mi paradero...


cada vez que un político se llena la boca hablando de la "movilidad exterior" de los jóvenes, a mí se me llena el alma de pena y de rabia al pensar en la palabra que cuidadosamente ha eliminado de su vocabulario y que no se atreve a pronunciar: exilio.
exilio, exilio...
el exilio resuena en mi cabeza y me oprime la garganta al respirar a medida que se acerca la fecha impresa en el billete.
exilio es dejarlo todo por buscar una oportunidad, por hacer aquello que estudiaste, por vivir de aquello que amas y que te reafirma en lo que eres.
exilio es ser valiente. o loco... no sabría decirlo.
estar en el exilio supone no ser de aquí ni de allí, sentirse de ambos lugares y a la vez de ninguno. vagar de estación en estación, empaquetar tu vida en una maleta una y otra vez, una y otra vez. huír de ti mismo para poder encontrarte.
exilio es echar de menos la sonrisa de tus padres.
tener primos pequeños que nunca te conocerán.
sentirte egoísta por marcharte lejos de los que quieres, por mucho que te animen a hacerlo.
exilio es renunciar a las tardes con los amigos, a cafés y sobremesas, a noches eternas y días de sol.
a las calles de tu pueblo.
exilio es aparentar estar bien para transmitirle fuerzas a tu gente, sentir su abrazo aunque no los tengas cerca, vivir con cuerpo y alma separados.
exilio es ver la cara de tu compañero alejarse desde el tren.


viernes, 20 de diciembre de 2013

pride and joy


"I greatly need a friend who would have sense enough not to despise me as romantic,
and affection enough for me to endeavour to regulate my mind".

                                                                  Mary Shelley
                                                                  Frankenstein


es curioso cómo cuidamos más las cosas que no son nuestras que aquellas que nos pertenecen. tememos perderlas, nos sentimos responsables y las tratamos con un cuidado especial, evitando cada posible rasguño y preservándolas de todo peligro, manteniéndolas todo el tiempo entre algodones.

pues lo mismo ocurre con nuestra vida. cuando estamos solos la descuidamos, la maltratamos y vejamos sin ser conscientes de su fragilidad y valor. pero en el momento en que la compartimos con alguien, que sentimos parte de responsabilidad hacia ellos y su felicidad, deja de ser nuestra para depender de algo más. y es entonces cuando empezamos a valorarla, a preservarla y a cuidar de no hacerle ni un solo rasguño que pudiera herirla. tratamos de no lastimarla, nos preocupamos por cosas ínfimas y miramos la salud: deseamos con todas nuestras fuerzas vivir muchos años, los máximos posibles para seguir compartiendo nuestra respiración hasta el último aliento de nuestros días.


martes, 10 de diciembre de 2013

el chico de la copistería


el chico de la copistería de mi barrio –que tiene nombre, seguro, alguno ha de tener aunque yo no lo sé– es sin quererlo la persona que más sabe de mi día a día barcelonés, de mis inquietudes y deberes. de mis anhelos...
al llegar, me vio imprimir fotos de mis amigos, de mi familia, de una tierra que abandonaba en busca de una vida mejor y a la que quería contemplar en un trozo de papel cada mañana. me dio copias de noches maravillosas, de días lejanos y miradas ya apagadas. de los ojos de mis padres...
al poco, las imágenes se transformaron en letras. en muchas letras de un máster que suponía la excusa perfecta para mi exilio y que tan pronto como llegó, se esfumó en la niebla dejando tras de sí montañas de apuntes que nunca volveré a leer –si es que con algunos llegué a hacerlo alguna vez–.
también llegaron los billetes de tren y con ellos la alegría de visitar todo aquello que dejé atrás y ese chico –que tiene nombre, seguro, alguno ha de tener aunque yo no lo sé– siempre me desea buen viaje. "lo será" respondo yo. "lo será".
tras el máster llegó la "etapa currículum" en la que todavía me encuentro y de la que no sé si saldré algún día. copias y copias y copias de papel que nadie leerá y que acabará en un cajón con otros mil camaradas o, en el mejor de los casos, en el contenedor de reciclaje. este chico me ha visto hacer 20 impresiones al principio, 5 después... dos... si me llegan los céntimos. ha visto mi rabia y mi impotencia en primer plano, ha sido testigo del infierno del desempleado...
pero hoy... hoy me ha visto imprimir algo completamente diferente. entre el puñado de archivos que llevaba a revelar había una foto. no una foto de currículum ni de fiesta ni de grupo. una foto que mostraba una sonrisa, una sonrisa pura, limpia, una sonrisa espejo de la mía, la sonrisa que da pedales al monociclo de mi vida.
y ese chico –que tiene nombre, seguro, alguno ha de tener aunque yo no lo sé– se ha dado cuenta y al darme la copia ha sonreído también.