ESTRAGON: Let's go.
VLADIMIR: We can't.
ESTRAGON: Why not?
VLADIMIR: We're waiting for Godot.

Samuel Beckett
Waiting for Godot

miércoles, 22 de febrero de 2012

loin



cuando estás lejos y piensas demasiado en algo se vuelve borroso, ¿verdad?
como la cara de esa persona a la que tanto echas de menos
los guisos de tu abuela
la niebla del camino cuando paseábamos por el monte
como el patio del colegio
los niños del colegio
los madrugones
la sonrisa de tu padre al verte llegar a casa
tu casa...
como tu piel sobre mi espalda


los sonidos se oyen lejanos
como el timbre del portal
la cadena de tu bici
aquel piano que tocabas mientras yo hacía café
los besos que no sonaban
pero que se sentían tan cálidos...
tus canciones
mis gemidos
como el tren que salió tarde de la estación
y nunca llegaría a su destino


la luz se ve borrosa y lejana
como la esperanza de los que aguardan
la angustia del que espera
el olor de la primavera
y los hijos que se marchan...


ítaca les espera


domingo, 19 de febrero de 2012

silencio al fin


¡crac!
crujen los hilos
tensos, prietos, estrechos
¡crac!
soportando el peso de una manta imaginaria
que alberga en su interior calderos de agua tibia
huyendo humeante ante la idea de un goteo inminente
¡crac!
silencio expectante
cerramos los ojos, prietos los dientes
intentando evitar -sin éxito-
el momento de la debacle

entonces hasta el aire pesa,
todo supone más tensión
las pinzas -¡crac!-
se escurren temblando por el vértigo de la caída
aunque saben que abajo
es la única vía posible,
que al fin y al cabo el vacío resulta ser el fin último
¡crac!
silencio de nuevo
el eco devuelve el crujido
no hay tiempo
las gotas se precipitan
los hilos disparan sus extremos en todas direcciones
y el aire se interpone entre las fibras,
lanzándolas cual péndulos palpitantes
corazones oscilantes
que separados para siempre
anhelan la antigua tensión

silencio al fin

[logroño, 20/III/2011]


sábado, 18 de febrero de 2012

suicidio cuántico


en mecánica cuántica se denomina suicidio cuántico a un experimento imaginario propuesto por hans moravec (1987) y bruno marchal (1988) y desarrollado por max tegmark en 1998 a través de una variación del experimento del gato de schödinger.
el experimento supone un hombre sentado con un arma que apunta hacia su cabeza. el arma es manipulada por una máquina que mide la rotación de una partícula subatómica. cada vez que el hombre apriete el gatillo el arma se disparará dependiendo del sentido de la rotación: si gira en sentido horario el arma disparará, si gira en sentido contrario, no.
según la "interpretación de copenhague", con cada ejecución del experimento existe un 50% de posibilidades de que el arma se dispare y el hombre muera y otro 50% de que salga sano y salvo.
por su parte, la teoría de los universos múltiples plantea que cada ejecución del experimento divide el universo en dos: un primer universo en el que el hombre vive y otro en el que muere, y continuará dividiéndose una y otra vez con cada intento de apretar el gatillo. en cada ocasión el universo se divide en dos para acomodarse a cada posible resultado de esta acción. en el momento que este muere, el universo deja de dividirse y el posible resultado ya sólo puede ser uno: muerte continua. pero cada vez que el disparo no se produce hay dos posibles resultados (el hombre sigue viviendo o muere). 
como el universo se divide y cada uno de los universos resultantes no tiene contacto alguno con los otros, -desde el punto de vista del hombre- por mucho que apriete el gatillo el arma no se disparará, y no será consciente de que en todos los universos menos en uno él ha dejado de existir.
pero siempre habrá un universo en el que siga existiendo. su conciencia permanecerá  allí eternamente.
y vivirá para siempre...
esto último es lo que se denomina inmortalidad cuántica.

[we shall not die, the universe itself shall be our immortality]
oscar wilde, 1881

jueves, 16 de febrero de 2012

XVII



diecisiete
diez y siete
diecisie te quiero
-di ecisiete
-ecisiete

diecisiete veces diecisiete, doscientos ochenta y nueve
entre diecisiete
diecisiete

diecisiete es naranja...
naranja nº 17
amarronado, marrón teja 17
ni claro 16
ni oscuro 18
diecisiete nº17

 X   V  I  I
diez y sie te

así como dos ojos que miran a otros dos
diez dedos entrelazados
dos corazones
que suman uno más

igual a diecisiete

miércoles, 15 de febrero de 2012

i like...


el olor a café
a hierba recién cortada
a tierra mojada
la cerámica 
y su sonido
las bolsitas de los bocadillos
los cascabeles
los champiñones
el musgo
las sábanas limpias
y sucias
el pan con tomate
los girasoles
los tulipanes
holanda
y parís
tus manos

led-zeppelin
las cerillas
el whisky
y tú



[logroño, septiembre 2010]

jueves, 9 de febrero de 2012

marilondrinas

las mariposas de mi patio se han transformado en golondrinas fugaces
han colgado los tonos vivos y adoptado el frac como traje de gala
empeñado las antenas brillantes por un plumaje más sobrio
aquella mañana de un invierno insólitamente frío, en su batir arrítmico de alas decidieron que no podían perseguir las cometas con tan frágiles extremidades, que la voz de ese dios que veneraban resultaba inalcanzable a su vuelo
y las mariposas estaban tristes...
se les escapaban los azules, verdes e infinitos
no sonaban ya las cancioncillas que acompañaban el baile de aquellos seres hipnóticos
no palpitaban más sus corazoncillos -deben de tener uno las mariposas, ¿no?-  al vaivén del viento que las lleva
                                                           arriba
                                             arriba
                            arriba
          arriba  
                                                        abajo

como golondrinas, sí
como golondrinas...
ese día decididieron que subir y bajar no era suficiente si no podían servir de pareja de vals a las coloridas cometas
saltaron al vacío, plegaron sus alas, cerraron sus millones de ojos y se dejaron caer
          abajo 
               abajo
                    abajo
notaron cómo de sus escamosas alas iban brotando negras plumas afiladas
cómo su lengua retráctil se acortaba y endurecía formando un precioso pico
el pasado mudo desaparecía de repente ante el sonido de una armonía deliciosa que emanaba de sus pequeñas gargantas
su voz... su voz era aguda como un violín, bucólica para pensativos y soñadores apoyados en el alféizar recordando su niñez, en un parque lleno de cometas
ellas colgaron los tonos vivos, se pusieron el frac
y finalmente dirigieron la orquesta del cielo




miércoles, 1 de febrero de 2012

unodós




los jóvenes se sienten viejos; y los viejos, al tiempo que acarician melancólicos la última migaja de pan al zureo acompasado de las palomas, darían su vida pasada para volver a ser jóvenes
y sentirse viejos de nuevo
mientras tanto observamos distraídos cómo las botellas se vacían delante de nosotros como si no fuera con nuestro esófago. como si esperáramos que ese vidrio transparente de tennessee fuera a relatarnos con acento sureño lo que debemos hacer.
¡qué sé yo!
no tengo el hígado para desgracias
el día para sonrisas
ni el sol para estaciones
-sólo de tren-
y aunque un tiempo estuvieron llenas de esperanza
ahora me rompen el camino a cada paso del omnipresente "festina" de metal
los pañuelos más crueles son los de estación. la de las lluvias, concretamente...que al palpitar de un corazón que grita ahogado por la esperanza de los pulmones, humedece las páginas de aquello que pasó y no fue, pero todavía es aunque no pasa.
somos materia homogénea repartida en dos. somos uno solo, separado antes de existir por lo etéreo y caprichoso del ser.
al parecer, tanta intensidad no cabía en un solo cuerpo y tuvimos que ser dos. 
unodós.


No pudimos ser, la tierra
no pudo tanto. No somos
cuanto se propuso el sol
en un anhelo remoto.

Miguel Hernández