ESTRAGON: Let's go.
VLADIMIR: We can't.
ESTRAGON: Why not?
VLADIMIR: We're waiting for Godot.

Samuel Beckett
Waiting for Godot

miércoles, 6 de junio de 2012

dos años y medio




decidí dejar de raparme el pelo un veintinueve de diciembre de dos mil nueve. era momento de comenzar una nueva vida, e irlanda me ofrecía ese refugio casi inquebrantable para ir ordenando una a una las piezas de un futuro que se antojaba brillante a pesar de la lluvia. el flequillo empezó a taparme los ojos y decidí que esa sería la única parte que podría cortarme hasta conseguir mi objetivo: unas largas y preciosas rastas pelirrojas.
en pleno proceso la marea cambió con la luna, borrando el negro y morado de raíz e incluyendo el cobre en mi espejo habitual de trenzas berenjena. de eso hace ya más de dos años.
cómo pasa el tiempo... sin casi darme cuenta peino una melena que me tapa los senos, y me encuentro cada día más cerca de la meta capilar y vital que prometí cumplir entonces.
soy más "yo", un poco menos "anti-yo" y desde luego mucho más paciente.
crece con rapidez unas veces, con lentitud otras. más amargo, más salado -nunca me gustó el dulce- pero lo cierto es que es imparable; ya peino canas.
cada centímetro de nuevo cabello marca un mes más en mi vida, cada milímetro me aleja de aquella habitación.
todo me acerca más a jodhpur. 
el pelo me tapa los senos...


lunes, 4 de junio de 2012

XVIII



Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.

Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.

O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma esta húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.

Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.

Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.

Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.

Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.

pablo neruda

domingo, 3 de junio de 2012

1, 2 y 3

tres dias tres
tres noches (dos)
dos besos, dos
así de feliz me hace montmeló

domingo, 27 de mayo de 2012

nati...


hoy se ha ido una mujer de las que marcan para siempre
unos ojos negros que miraban curiosos a aquellos igual de inquietos
sus piernas eran largas como zancos, y bailaba con ellas al compás de sus palabras
su sonrisa era permanente, la regalaba altruista haciendo del invierno un otoño suave y manejaba el tiempo a su antojo con sus botas de tacón
siempre de negro, siempre de negro
negro pelo, negros ojos, negra ropa, negras botas
negro humor
negro negro
pero sin duda lo más bonito que tenía esta mujer era su risa
estridente y sincera, la risa más pura que se haya oído jamás
traspasaba paredes, resonaba en túneles y agitaba las conciencias de los serios, alegraba corazones
silenció nápoles
hoy, se ha ido la única mujer capaz de guiar las almas con su risa

ciao nati, e grazie per tutto...

viernes, 25 de mayo de 2012

from seven to eleven every night

se desprenden los años, se purgan las almas, sacudiéndose cual perro callejero bajo la lluvia de abril
brillan los colores de una nueva vida, danzando ardientes sobre los fantasmas de otra que aún no ha terminado y que se aferra con fuerza a la pared
cierras los ojos y ves las cosas en su verdadero lugar
esperas al reloj y le das la vuelta al calendario de tus noches en vela, velando por las noches de quien no vuelve en un tic-tac de incertidumbre
vuelas por el suelo mirando a los pájaros de tu alrededor
corres tan rápido que olvidas que tu mente está exhausta

lunes, 21 de mayo de 2012

viernes, 18 de mayo de 2012

buzón de correos


hoy he presenciado algo terrible, descorazonador, triste... triste como sólo este tipo de tragedias puede ser: he visto a una pareja besarse sobre un buzón de correos.
desde luego celebro todas las formas de amor y/o contacto físico pero algo se me ha roto en el alma al ver lo que utilizaban de reposaespalda (ella) y brazos (él). esos elementos tan comunes en la ciudad y a la vez tan invisibles, pasando inadvertidos para el ciudadano medio que sólo piensa en llegar a tiempo al trabajo. hay uno en cada calle, siempre cerca y sin embargo no los vemos. ¿para qué íbamos a molestarnos en coger papel y boli -¡lápiz! ¡pluma! gritarán otros-, si tenemos modos instantáneos de comunicarnos?
pues bien, todo esto pasaba por mi cabeza al ver a estos dos pipiolitos besándose como si no hubiera mañana sobre un querido buzón de correos. ¿alguna vez habrán enviado una carta? ¿una postal desde salou, siquiera? quizá sí, aunque la probabilidad no juega muy a su favor. ya nadie escribe cartas. se ha perdido esa costumbre maravillosa de elegir un papel adecuado dependiendo del destinatario (si es un niño, un folio con dibujos; ecologista, reciclado; amante... cualquiera que conserve el aroma del querido). se ha olvidado ese olor a tinta, la marca que queda en la mano al escribir muchas páginas, la caligrafía de tus padres... la fecha en la esquina superior derecha se desvanece, dejando paso a fríos dígitos en pantalla que se actualizan cada minuto.
quizá sea eso, lo atemporal de las cartas lo que las hace tan intensas; puede que el tiempo se detenga entre una y la siguiente. al fin y al cabo sólo hay dos fechas marcadas...el resto quizá no exista.
nadie conoce ya el sabor del pegamento del sobre, ni el del sello, que son diferentes pero producen la misma sensación: "ahora sí, ya está". y es en ese momento, en ese preciso momento en el que comienza la búsqueda del buzón. de camino, generalmente se reflexiona sobre una posible respuesta, el tiempo que tardará en llegar...se calcula una y otra vez esa dulce espera del que sabe que recibirá una carta de vuelta. o amarga, del que sabe que no.
se está perdiendo esa imagen del hombre sonriente que pasea con un sobre en la mano y la mirada a lo lejos buscando el destino provisional de sus palabras. suspira al pensar en la reacción del receptor, que seguramente hará transparentar las páginas con lágrimas saladas que extiendan la tinta por los márgenes.
qué curioso, hay unos chicos besándose sobre el buzón.
y él, esperanzado, interrumpe su momento de pasión para tratar de conquistar el suyo propio, que espera a muchos kilómetros de distancia en las manos que saquen el sobre de otro olvidado buzón.

miércoles, 9 de mayo de 2012

wine /orange

hay días en que una se conoce demasiado
así que se da esquinazo
por temor a encontrarse

lunes, 7 de mayo de 2012

siete de mayo


las flores resoplan por la caricia de la primavera, llenando el aire de su alma fértil que lo impregna todo. mientras, los hombres colorean su vida con los aromas deliciosos de noches de calor sobre la hierba recién cortada. su respiración se acompasa con la brisa, se pierde en el viento que escapa a lo lejos buscando unas hojas que agitar.

los pulmones se llenan de calidez, la piel se eriza ante tanta paz y los grillos vuelven a adornar la escena cual violines vibrantes. el cielo, raso, pone ante ellos la infinitud de un universo que les pertenece y en el que se pierden con sólo levantar la vista. el estatismo de las estrellas nómadas sirve de claraboya a la luz lejana, su tintineo constante se confunde con el cri-cri de la orquesta.

vuelven a suspirar; el tiempo se para y sienten la tierra bajo sus pies, sienten sus pies sobre la tierra. húmeda y fuerte, libre la tierra. el tiempo hace un alto en su imparable camino hacia el barranco final, regalándoles una sensación de inmortalidad que parece eterna. suena el río...
no hay relojes, callen todos
suena el río